¿Cómo funciona la dieta FODMAP?

Una dieta baja en FODMAP es una dieta en la que el paciente evita simultáneamente la lactosa, la fructosa, los sustitutos del azúcar y ciertos polisacáridos.

El enfoque de la dieta baja en FODMAP es esencialmente el mismo que el de cualquier otra dieta de eliminación. El objetivo es averiguar a qué alimentos FODMAP reacciona el paciente afectado con sus síntomas individuales.

Ya sean flatulencias, diarreas o estreñimiento, la medida de todas las cosas son los síntomas del paciente. La dieta FODMAP comienza con una fase de restricción. En este tiempo se evitan todos los alimentos ricos en FODMAP. En la fase posterior, denominada de reexposición, se reintroducen gradualmente en la dieta alimentos individuales ricos en FODMAP.

Las manzanas, por ejemplo, suelen ser la causa de las molestias digestivas de los pacientes. Las manzanas son ricas en fructosa y sorbitol, por lo que dos FODMAPs están presentes en grandes cantidades. Esto suele ser suficiente para que un tracto digestivo sensible comience a mostrar síntomas.

¿Cuándo es adecuada una dieta baja en FODMAP?

Como cualquier dieta estricta, una dieta baja en FODMAP debe ir acompañada de un médico o nutricionista. Dado que los pacientes eliminan aquí muchos alimentos al mismo tiempo del menú, existe el riesgo de desnutrición.

Asimismo, antes de iniciar la dieta se deben descartar enfermedades que también puedan causar las molestias del paciente. Por ejemplo, la enfermedad celíaca, la intolerancia a la lactosa y la mala absorción de la fructosa, otras intolerancias a los carbohidratos o un mal funcionamiento del páncreas.

Dieta baja en FODMAP en tres fases

La dieta baja en FODMAP debe dividirse en tres fases.

  • En la primera fase, la llamada fase de abstinencia, el paciente se abstiene de alimentos ricos en FODMAP durante cuatro a seis semanas. Sus síntomas deberían disminuir significativamente durante esta fase.
  • En la segunda fase, el paciente prueba gradualmente alimentos individuales para determinar cuáles puede tolerar y en qué cantidad. La recomendación en este caso es incluir un alimento a la semana, que se come dos veces en esa semana en una porción normal. Durante esta fase, siempre es necesario estar atento a cuando los síntomas vuelven a aparecer. Esta es la única manera de saber exactamente qué alimentos FODMAP actúan como desencadenantes en el tracto digestivo del paciente.
  • En la tercera fase, se elabora una dieta baja en FODMAP, que va acompañada de las menores restricciones posibles para el paciente y garantiza una dieta equilibrada.

Los pacientes con intestino irritable, así como los pacientes con intolerancia a la lactosa y/o a la fructosa, para los que la renuncia a los alimentos que contienen lactosa y/o fructosa por sí sola no supuso ninguna mejora, informan de un efecto positivo de la dieta FODMAP. Los pacientes con enfermedades inflamatorias del intestino, como la enfermedad de Crohn, también han tenido buenas experiencias con la dieta baja en FODMAP.

Los productos de Frusano ayudan a una dieta baja en FODMAP

Frusano se fundó en 2006 con el objetivo de ayudar a los pacientes que sufren de intolerancia a la fructosa. Cuando a Ulf Herrmann, Director General de Frusano, le diagnosticaron malabsorción de fructosa en febrero de 2005, se encontró con el problema de que apenas había alimentos sin fructosa en el mercado.

Como no parecía haber ningún proveedor de alimentos sin fructosa, tomó cartas en el asunto y fundó la empresa Frusano. El siguiente paso fue desarrollar sus propios productos. Todos los productos propios de Frusano se endulzan con un jarabe de glucosa sin fructosa, que no sólo tiene mejor sabor por su contenido en azúcar de malta, sino que también es más saludable que la glucosa pura.

Los productos se elaboran de la forma más natural posible. No contienen fructosa ni lactosa, ni sustitutos del azúcar, ni polisacáridos indigeribles. Por lo tanto, cumplen los requisitos de una dieta baja en FODMAP. Los productos propios de Frusano están muy por debajo de los límites de FODMAP bajos en cuanto a sus valores de azúcar e ingredientes y, por tanto, superan con creces las normas de Low Lodmap, especialmente en lo que respecta a la ausencia de sacarosa y fructosa.