Los cálculos urinarios y la dieta

El término cálculo urinario suele ser menos conocido que el cálculo renal. En realidad, la pequeña diferencia está en la localización. Los cálculos suelen formarse en el riñón, y cuando se encuentran en la zona del riñón se llaman cálculos renales. Sin embargo, si se desplazan a lo largo de las vías urinarias, también se les puede denominar cálculos urinarios. En cuanto al origen y las causas, hay ciertas diferencias de un caso a otro, pero también clasificaciones.

Esto es evidente a partir de términos como cálculos de calcio, que constituyen la mayoría de los cálculos urinarios y renales. Por lo tanto, es obvio que la ingesta de alimentos también es de gran importancia cuando se trata de tales depósitos y problemas, ya que el riñón también está involucrado en importantes procesos relacionados con la nutrición.

A continuación, encontrará información sobre la relación entre la nutrición y los cálculos urinarios y cómo una dieta sin fructosa puede ayudar a reducir el riesgo de padecer cálculos urinarios.

Distinguir entre las causas y las medidas de curación

En el tema de la dieta y los cálculos urinarios, hay que hacer una clara distinción entre los alimentos. Por un lado, están aquellos alimentos o ingredientes que tienen un efecto negativo importante y promueven la formación de cálculos urinarios. Otros, en cambio, pueden ayudar, por lo que también hay dietas que reducen enormemente la probabilidad de que se produzcan cálculos urinarios. Sin embargo, esto no significa que no haya causas completamente diferentes que poco tienen que ver con la nutrición directamente.

La ingesta de líquidos, un tema central de la nutrición en caso de cálculos urinarios

La ingesta suficiente de líquidos es esencial para la prevención de los cálculos urinarios. Por ejemplo, los cálculos de calcio mencionados al principio, denominados cálculos de oxalato de calcio en la jerga técnica, se deben a una ingesta insuficiente de líquidos. Para "diluir" estos cálculos, los médicos recomiendan hasta tres litros al día. Los menos frecuentes cálculos de cistina incluso requieren hasta cuatro litros de agua al día.

Sin embargo, esta medida puede traer consigo otros peligros, por ejemplo cuando el afectado prefiere "calmar la sed" mezclando el agua con zumos de fruta, ya que la ingesta de fructosa es otro factor de riesgo importante en los cálculos urinarios. Los estudios han demostrado que el aumento del consumo de refrescos que contienen azúcar aumenta el riesgo de que se produzcan cálculos urinarios o renales hasta en un 33%.

También se detectó un mayor riesgo en los sujetos participantes que ingerían mezclas de agua con zumos de fruta, supuestamente más saludables, en comparación con los sujetos que solo tomaban agua. Esto se debe a ciertas propiedades de la fructosa: ya que la fructosa promueve la excreción de calcio, oxalato y ácido úrico a través de los riñones. Los cálculos renales (nefrolitos) son en su mayoría cálculos de oxalato de calcio (65% de las enfermedades de cálculos renales) o de ácido úrico (15%), cuyos componentes se excretan en mayor cantidad por medio de la fructosa.

Los alimentos sin fructosa de Frusano contribuyen a minimizar el riesgo de cálculos urinarios

Especialmente para los pacientes que ya han desarrollado cálculos urinarios, puede tener sentido seguir una dieta baja en fructosa o sustituir completamente la fructosa en la dieta. Con los deliciosos alimentos sin fructosa de Frusano, esto es fácil. Nuestros alimentos sin fructosa son convenientes no solo porque no contienen fructosa, sino también porque no contienen azúcar granulado. No tiene que renunciar a ninguna de sus comidas favoritas, pero puede seguir disfrutándolas de manera saludable y al mismo tiempo reducir su riesgo de cálculos urinarios.

Hay una serie de aspectos a tener en cuenta en la prevención de los cálculos urinarios. La ingesta de líquidos es importante, pero también lo es elegir sólo aquellas bebidas que no alteren demasiado el valor del pH, como por ejemplo, los tés de hierbas y de frutas, además del agua. En cambio, los productos que contienen fructosa mencionados anteriormente deben considerarse problemáticos.

Para prevenir y evitar los cálculos renales, es recomendable evitar los alimentos procesados, ya que éstos suelen tener un alto contenido de azúcar.

Por supuesto, si tiene alguna intolerancia, debe asegurarse de que su dieta sea equilibrada: los productos de temporada y de bajo contenido en alérgenos, así como las fibras alimentarias, proporcionan un apoyo duradero a sus riñones y uréteres. Esto puede incluir productos de grano entero, así como verduras y frutas y, por supuesto, una cantidad adecuada de proteínas. También se recomienda encarecidamente un suministro suficiente de magnesio, que se encuentra en abundancia en las legumbres, por ejemplo. En definitiva, la nutrición es uno de los factores principales cuando se trata de la formación, pero también de la prevención de cálculos renales y trastornos relacionados.