El síndrome de colon irritable

El denominado síndrome de intestino irritable (SII) es uno de los trastornos gastrointestinales funcionales más frecuentes. Este síndrome también se conoce como colon irritable o, del inglés, Irritable Bowel Syndrome (IBS). Que el colon irritable sea una enfermedad funcional del intestino significa que «solo» afecta al funcionamiento del intestino, pero no al órgano en sí, es decir, al intestino. Para diagnosticar colon irritable o para excluir otras enfermedades se llevan a cabo numerosos exámenes. Por lo general, suelen hacerse exámenes de estómago e intestinos, ecografías y análisis de sangre. Si tras estos exámenes todo está en orden, es decir, no se detectan causas evidentes de las molestias del paciente, se considera que el paciente está completamente sano desde el punto de vista orgánico pero, dado que se ha demostrado que sufre los típicos trastornos intestinales crónicos, se le diagnostica colon irritable.

En un primer momento, para el paciente es tranquilizador saber que NO se le ha diagnosticado cáncer de colon, NI enfermedad intestinal inflamatoria crónica, NI una enfermedad hepática, y que los demás órganos TAMPOCO presentan ninguna condición destacable; si bien, este conocimiento no ayuda al paciente afectado en sus dolencias.

Por supuesto, los síntomas no desaparecen simplemente mediante la exclusión de estas otras enfermedades de gravedad, sino que siguen afectando a su vida normal y el paciente, después de someterse a ese maratón de diagnósticos, sigue sin saber cuál es el paso siguiente que debe dar para controlar sus molestias.

Se calcula que, en la mayoría de los países, entre el 5 y el 11% de la población sufre de colon irritable. Algunos de los síntomas son flatulencias recurrentes con y sin meteorismo, estreñimiento y/o diarrea, además de calambres abdominales, sensación de saciedad y eructos, acidez y náuseas.

Se distinguen tres tipos de colon irritable diferentes: personas con colon irritable con predominancia de diarrea, personas con colon irritable con predominancia de estreñimiento y personas con colon irritable en las que alternan el estreñimiento y la diarrea. Desde Frusano queremos compartir con usted consejos que pueden ayudarle a paliar sus molestias.

La alimentación adecuada en caso de colon irritable: volver a disfrutar por fin con la comida

No hay UNA única causa para el colon irritable. Sin embargo, se ha demostrado que la sensibilidad a determinados alimentos provoca muchos síntomas que se corresponden con los de un colon irritable. Las auténticas alergias alimentarias son poco frecuentes, pero los pacientes de colon irritable suelen tener con mucha frecuencia al menos una intolerancia alimentaria. Precisamente la intolerancia a la fructosa suele ser bastante frecuente. La fructosa mal absorbida puede empeorar las molestias relacionadas con el colon irritable. En este caso, los síntomas suelen aparecer de forma muy específica, es decir, solo después de ingerir un alimento determinado. Por ejemplo, en el caso de la intolerancia a la fructosa suelen aparecen dolores de estómago, flatulencias y diarrea sobre todo después de ingerir determinadas frutas con un alto contenido en fructosa o comidas azucaradas.

Según diversos estudios, en un 74% de los pacientes con colon irritable y malabsorción de fructosa, las molestias gastrointestinales mejoraron al prescindir de la fructosa en su dieta.

También han demostrado aliviar los síntomas las llamadas dietas eliminatorias, es decir, aquellas en las que se prescinde de determinados productos alimenticios (p. ej., FODMAP). Tanto la intolerancia a la fructosa como la intolerancia a los FODMAP son intolerancias que afectan al aparato digestivo. Como sucede en otras intolerancias alimentarias (p. ej., intolerancia a la lactosa) y en las diferentes alergias alimentarias, también estas causan las típicas molestias que limitan, en ocasiones de forma definitiva, la vida diaria del paciente.

La elección del tipo de alimentación siempre es individual y, también en el caso del intestino irritable, es importante encontrar los alimentos adecuados. Para ello, resulta de gran ayuda conocer la malabsorción de la fructosa, la dieta FODMAP y los alimentos FODMAP.

¡Por lo tanto, si se padecen molestias relacionadas con el colon irritable, elegir correctamente los alimentos adecuados puede mejorar notablemente la calidad de vida!